
La gestión de residuos y desechos sólidos no peligrosos implica la recolección, transporte, tratamiento y disposición final de los residuos generados por las actividades humanas, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental y social. Esta gestión se enfoca en la prevención, reducción, reutilización, reciclaje y disposición final segura de los residuos.